Buenas noches de nuevo, compañeros...He tenido que cambiar de arriba abajo las palabras que os tenía reservadas, porque escribiendo escribiendo, he ido construyendo un pequeño poema, o al menos, su estructura, y como ya comenté alguna vez, no me importa leerlo en persona, pero no los publicaré en el blog. Os cuento, eso sí, la temática del mismo, aunque quitándole el sentimiento y la musicalidad al asunto...
Me disponía a introducir una nueva entrada en este rinconcito, que es el vuestro, intentando trasmitir la sensación que sientes cuando has llegado tarde... Y no tarde a una reunión, o a un compromiso, sino a estas situaciones de la vida que las tienes delante, y no las sabes valorar, por miedo, por vergüenza, por cobardía, por pereza. Es igual. El caso es que muchas veces tomas la decisión cuando ya no hay vuelta atrás, cuando el tiempo o la distancia se llevó lo que buscabas, y aunque tienes la certeza de que lo has encontrado, te encuentras, ante el abismo, de haber llegado... Tarde...
Os dedico estas palabras con la esperanza de que aunque os equivoqueis de camino, no tengáis la sensación de no haber llegado, a tiempo...
Pido vez para conocer tus versos: nunca es tarde para la poesía. Saludos muy cercanos desde la guardia.
ResponderEliminarApuntado a la lista de espera... ;->
ResponderEliminarA ver si antes de que me vaya te puedo enseñar alguno.
Y por supuesto, bienvenido a este rinconcito, que es el tuyo. Feliz guardia.
Yo también quiero versos... Que son mi debilidad... Un abrazote, Cristina, gracias por ser como eres, nunca cambies.
ResponderEliminarSilvia-Jotic
Muackis