jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Demasiado pronto?


Hace ya tiempo, escribí una entrada sobre lo que supone el no darte cuenta de lo que tienes al lado en cada momento, lo que muchas veces, te hace llegar tarde... No llegar a tiempo es algo bastante frustrante, y siempre te queda la impotencia de no haberte dado cuenta antes de lo que tenías tan cerca, de no haberlo sabido valorar, o de que vencieran otras emociones, como la cobardía o el miedo...

Pues bien, sigo pensando en esto muchas veces, y creo que volvemos a caer una y otra vez en el mismo error... No obstante, ahora tengo una nueva sensación, una nueva pregunta, un nuevo presentimiento. Y es que a veces no estoy segura de si de verdad el tiempo jugó en nuestra contra por dejarlo escurrirse entre y ante nuestras dedos, o jugó en nuestra contra porque de verdad lo que pasó es que nos hizo llegar ante algunas situaciones... demasiado pronto...

sábado, 19 de septiembre de 2009

Desde el último apeadero...

Nadie nos dice el tiempo que tenemos que permanecer en cada estación.
Yo llevo tiempo andando parada, y parece que no he avanzado mucho desde el último apeadero. Pero a veces, cuando se ha perdido el norte, cuando no hay un objetivo, cuando las cosas no aparecen como esperas, es tiempo de replegarse y no dejarse arrastrar por la corriente. El tiempo sigue corriendo, es cierto, pero no toda la belleza está por el camino. Belleza es todo aquello que nuestra mirada sea capaz de apreciar...
Así pues, y con mi mirada al infinito, me quedaré un poquito más, hasta que alguien me susurre que, el tren, está a punto de salir...
Un abrazo a todos.

sábado, 1 de agosto de 2009

Andando parada


Quizá, el mejor momento para mirar atrás y ver en qué se ha convertido tu camino, es cuando llegas al final. Pero es que a veces no puedes esperar al final, para recoger lo andado, y otras tantas veces, ni siquiera sabes que has llegado hasta tal punto.


Por ello, no he podido evitar el hacer un alto, y replantearme por dónde voy, y con qué es con lo que cuento; me pregunto qué he conseguido y si ha compensado tanto sudor; y sobre todo, hasta dónde valdrá la pena el seguir caminando. Paso a paso, no puedes evitar dejar atrás otros caminos; paso a paso, muchas veces ellos son los que se alejan de ti. Y cuando pensabas que ya lo tenías, cuando empiezas a sentir que el horizonte ya es tocable, entonces te encuentras en el punto de partida para empezar de nuevo, sabiendo que un mismo camino no puede ser repicado dos veces.


Y en ello ando...

... andando parada.

jueves, 4 de junio de 2009

No existen límites


Hace tiempo que no escribo nada, lo sé, pero parece que no se dan las circunstancias para hacerlo... Y ahora, aquí, en un pequeño rincón de un ciber, desde donde soy un alguien más aporreando un teclado, que habrá sido aporreado miles de veces, para contar y descontar miles de cosas, siento que tampoco se dan. De cualquier modo, aquí dejaré unas cuantas palabras para que sean leidas o ignoradas, me da igual...


Y es que, cuántas veces me he planteado dónde está el punto de inflexión en las cosas, en las personas, en los sentimientos... ¿Hay algún límite?? ¿Hay algo que separe o que diferencie el querer del no querer? ¿Por qué cuando parece que has traspasado una frontera te das cuenta de que sigues en el mismo camino? No sé, supongo que todo esto forma parte del juego, pero es complicado aceptarlo.
Sí, tenía razón, hoy tampoco se daban las circustancias para escribir. Será mejor que os regale una canción.
Despedirme con una sonrisa sincera hacia todos, y espero, de corazón, que nunca pongais límites, donde no los hay.
Cristina

lunes, 11 de mayo de 2009

Nada es fácil, ¿o es que lo complicamos nosotros?

Hola de nuevo...
Hace ya días que no escribo nada, y ahora mismo tampoco es el mejor momento, pero mientras os dejo algo que me he encontrado por internet.

Lo fácil y lo díficil de la vida
Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es juzgar los errores de otros. Difícil es reconocer nuestros propios errores...
Fácil es hablar sin pensar. Difícil es frenar la lengua...
Fácil es herir a quien nos ama. Difícil es curar esa herida...
Fácil es perdonar a otros. Difícil es pedir perdón...
Fácil es dictar reglas. Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches. Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria. Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena. Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar en una piedra. Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días. Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es prometerle algo a alguien. Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos. Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás. Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores. Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido. Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar. Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...
Fácil es pensar mal de otros. Difícil es darles el beneficio de la duda...
Fácil es recibir. Difícil es dar...

sábado, 25 de abril de 2009

Llegar... tarde

Buenas noches de nuevo, compañeros...


He tenido que cambiar de arriba abajo las palabras que os tenía reservadas, porque escribiendo escribiendo, he ido construyendo un pequeño poema, o al menos, su estructura, y como ya comenté alguna vez, no me importa leerlo en persona, pero no los publicaré en el blog. Os cuento, eso sí, la temática del mismo, aunque quitándole el sentimiento y la musicalidad al asunto...


Me disponía a introducir una nueva entrada en este rinconcito, que es el vuestro, intentando trasmitir la sensación que sientes cuando has llegado tarde... Y no tarde a una reunión, o a un compromiso, sino a estas situaciones de la vida que las tienes delante, y no las sabes valorar, por miedo, por vergüenza, por cobardía, por pereza. Es igual. El caso es que muchas veces tomas la decisión cuando ya no hay vuelta atrás, cuando el tiempo o la distancia se llevó lo que buscabas, y aunque tienes la certeza de que lo has encontrado, te encuentras, ante el abismo, de haber llegado... Tarde...

Os dedico estas palabras con la esperanza de que aunque os equivoqueis de camino, no tengáis la sensación de no haber llegado, a tiempo...

viernes, 24 de abril de 2009

¿Empezar de nuevo?

Ayer, justo antes de empezar la obra de teatro, me quedé con una frase que me gustaría compartir con vosotros, pues sigue en mi cabeza dando vueltas...

Cuando uno cree que lo tiene todo superado, es el momento de empezar de nuevo...

Y es que a veces, lo sencillo, es lo que más tiene que decir. Por eso os la dejo aquí, para que le deis la oportunidad de trasmitiros lo que, en este mismo momento del camino, tan diferente en cada uno de nosotros, o quizá más cerca de lo que nos parece, quién sabe, os tiene que trasmitir...