miércoles, 15 de abril de 2009

Decidir es renovarse

Cambio...
Cambio... una palabra que asusta, que da vértigo, pero que a veces es necesaria, cuando no, inevitable...

Hay momentos en la vida para todo... para reír, para llorar, para esforzarse... siempre luchar... Hay momentos de estabilidad, y también, hay momentos de cambio. Hay momentos de incertidumbre, los peores, y momentos en los que tienes que tomar una decisión...

Pero cuando tomas una decisión, nunca sabes si será para mejor o para peor, porque elegir es renunciar, y nunca sabrás ya qué sería de tu vida por otros derroteros. En ese momento, te adentras en un camino que te impide ver los que no has tomado, y que, inevitablemente, ya no tomarás...

Si hay algo de belleza en todo esto, es que a mitad de camino, a principio, o a final, nos podemos dar cuenta de que nos hemos equivocado, de que nuestras expectativas no coinciden con la realiadad o de que es más fácil cometer errores de lo que en un principio pensábamos. Pero sí, para mí esto es una belleza en sí misma, porque la equivocación es nuestro mayor derecho, y es la que nos da la fuerza y los motivos para seguir adelante, para hacer otra parada en el camino y volver al principio. Quizá tengamos que estar en la cuneta temporalmente, pero ahí es donde el tiempo adquiere todo su valor, porque te renueva el equipaje para volver a empezar...

Para volver a decidir...

Para seguir adelante...

El lunes tengo que tomar quizá una de las decisiones más importantes de mi vida, aunque tampoco creo que sea la más relevante. Podré cambiar de vida o decidir continuar igual, aunque esto será también una elección en sí misma. Sí, quizá me equivoque, quizá tenga que retroceder, pero creo nunca se tropieza demasiadas veces y nunca un camino es tan tortuoso como para que no merezca la pena alguna de las pisadas.
Aunque quizá si algo de todo esto merece realmente la pena, es darte cuenta de que cuando te has equivocado, cuando te has caído, cuando te abandonas en la cuneta...
entonces...
siempre se cruza alguien en tu camino que te ayuda a levantar... y sólo por estas personas, y por nosotros mismos sólo, merece la pena seguir adelante...
...aunque nos equivoquemos.

1 comentario:

  1. Así es como hay que tomarse estas cosas, sin traumas ni corsés, y viendo la posibilidad de equivocarse como una nueva oportunidad, pues de todo se aprende, y las equivocaciones pueden ayudarnos a crecer y a aprender. Y si no es así y aciertas con la elección, pues mejor que mejor, así que ¡Adelante!
    Besitos
    Raquel

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