sábado, 1 de agosto de 2009

Andando parada


Quizá, el mejor momento para mirar atrás y ver en qué se ha convertido tu camino, es cuando llegas al final. Pero es que a veces no puedes esperar al final, para recoger lo andado, y otras tantas veces, ni siquiera sabes que has llegado hasta tal punto.


Por ello, no he podido evitar el hacer un alto, y replantearme por dónde voy, y con qué es con lo que cuento; me pregunto qué he conseguido y si ha compensado tanto sudor; y sobre todo, hasta dónde valdrá la pena el seguir caminando. Paso a paso, no puedes evitar dejar atrás otros caminos; paso a paso, muchas veces ellos son los que se alejan de ti. Y cuando pensabas que ya lo tenías, cuando empiezas a sentir que el horizonte ya es tocable, entonces te encuentras en el punto de partida para empezar de nuevo, sabiendo que un mismo camino no puede ser repicado dos veces.


Y en ello ando...

... andando parada.

4 comentarios:

  1. Mirando al frente, o un poco atrás. Tomando aire y agua a la vera del sendero. Parada para andar, o andando para pararte. Pero estás. Y así caminas y repicas cada paso. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. No importa si andas parada, si paras andando, el caso es que la vida sigue, y hay que intentar ser feliz. Un beso.

    Silvia

    ResponderEliminar
  3. Vaya, últimamente encuentro por todas partes confesiones de estancamiento vital, y lo peor es que todas vienen de gente joven... :(

    No sé qué decir, pero pienso que el hecho de pensar sobre ello ya ayuda. Parar y ver el punto en que nos encontramos, coger ánimos, o cambiar lo que no nos termina de convencer. Ver ese pensamiento como una señal, como una advertencia.

    Sobre lo de que un mismo camino no puede ser repicado dos veces... ¿por qué no? creo en las segundas oportunidades, e incluso en las terceras ;)

    besos

    ResponderEliminar
  4. Sí, Majo, las oportunidades pueden ser infinitas, pero como decía Heráclito... la misma agua nunca pasará dos veces por el mismo sitio. Y es así, habrá otra oportunidad, pero nada será igual, ni la situación, ni nosotros mismos. Pero esto tampoco quiere decir que esté abocado a ir a peor... para nada!! Simplemente que el retroceso no existe.
    Un beso preciosa
    Cristina

    ResponderEliminar